Contaminación y salud: el Instituto de Salud Carlos III y Lovexair colaboran para conocer el impacto en la salud del aire que respiramos
Ambas organizaciones han firmado un acuerdo para impulsar posibles proyectos de investigación, divulgación y prevención y acercar a la ciudadanía el conocimiento científico sobre la contaminación atmosférica y sus efectos en salud humana.
By Lovexair Foundation
Comprender mejor cómo el clima y las exposiciones ambientales, especialmente la calidad del aire, influyen en nuestra salud respiratoria y transformar ese conocimiento en acciones de prevención y cuidado de la salud es el objetivo de la colaboración que han firmado el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y la Fundación Lovexair.
Ambas entidades han suscrito un Protocolo General de Actuación que establece un marco de trabajo conjunto para impulsar iniciativas de investigación, sensibilización, educación y prevención relacionadas con la calidad del aire y la salud respiratoria. Las posibles acciones conjuntas estarán coordinadas desde el Centro Nacional de Sanidad Ambiental (CNSA) del ISCIII.
La colaboración nace de una convicción compartida: proteger la salud respiratoria requiere combinar investigación científica, innovación, datos ambientales de calidad y participación ciudadana.
En este reto, las herramientas digitales desempeñan un papel cada vez más importante al facilitar la integración de información procedente de la investigación, los datos ambientales procedentes de redes oficiales y la experiencia de las personas sobre su salud y bienestar, generando un conocimiento más útil para prevenir riesgos, orientar nuevas investigaciones y promover entornos más saludables.

Investigar frente al impacto de la contaminación
El ISCIII es el principal organismo público de investigación sanitaria en España y, a través del CNSA, actúa como Laboratorio Nacional de Referencia de Calidad del Aire. Su trabajo consiste en coordinar la vigilancia de la calidad del aire en España y garantizar la calidad de los datos, asegurando la aplicación de los métodos de referencia, la trazabilidad metrológica y la armonización técnica conforme a la normativa nacional y europea, base científica necesaria para entender cómo los contaminantes atmosféricos influyen en la salud de la población.
Por su parte, la Fundación Lovexair trabaja desde hace más de quince años junto a personas con enfermedades respiratorias, profesionales sanitarios e investigadores para promover la prevención, la educación en salud y el desarrollo de soluciones innovadoras que contribuyan a mejorar la calidad de vida de la población.
Durante este tiempo, la Fundación ha desarrollado un ecosistema de salud digital basado en herramientas accesibles para ayudar a las personas a conocer mejor su salud, participar activamente en su cuidado y generar información útil para la investigación. Hoy, ante el creciente impacto del cambio climático, este enfoque incorpora también los factores ambientales que influyen en nuestra salud y bienestar.
Gracias a esta alianza, ambas organizaciones explorarán nuevas líneas de colaboración que permitan generar conocimiento científico en torno a la calidad del aire y su impacto en la salud y convertirlo en herramientas útiles para profesionales, responsables públicos y ciudadanía.

De la evidencia científica al impacto social
Uno de los principales objetivos del acuerdo es hacer que la evidencia científica sobre contaminación atmosférica no quede limitada al ámbito técnico o investigador, sino que sea cada vez más accesible y útil para la sociedad.
La divulgación accesible y basada en evidencia puede ayudar a que la ciudadanía comprenda mejor cómo los factores ambientales influyen en la salud respiratoria, reconozca posibles riesgos y adopte medidas preventivas. También puede facilitar que profesionales sanitarios, organizaciones sociales y administraciones públicas dispongan de información útil para orientar sus actuaciones.
Para Lovexair, este enfoque conecta con el trabajo desarrollado a través de CheckAir, una herramienta de salud digital que permite a las personas evaluar distintos aspectos de su salud respiratoria y explorar posibles factores de riesgo personales y ambientales. La información agregada y anonimizada contribuye, además, a generar conocimiento sobre la experiencia real de las personas y a identificar nuevas necesidades de investigación y prevención.
“La contaminación atmosférica es uno de los grandes retos para la salud pública y aún queda mucho por conocer sobre su impacto en las personas. Esta colaboración nos permitirá seguir generando conocimiento científico, acercarlo a la ciudadanía y desarrollar nuevas iniciativas que contribuyan a prevenir enfermedades respiratorias y mejorar la calidad de vida de la población”.
Shane Fitch, CEO Lovexair Foundation
“La colaboración con la Fundación LOVEXAIR refuerza el papel del Laboratorio Nacional de Referencia de Calidad del Aire como garante de la calidad y fiabilidad de los datos sobre contaminación atmosférica en España, así como el acercamiento de estos datos a la ciudadanía y su uso para la toma de decisiones públicas. La combinación de la excelencia científica del CNSA en la evaluación de la calidad del aire,con la experiencia de la Fundación,permitirá avanzar en la generación de evidencia sobre los efectos de la exposición ambiental, favoreciendo la transferencia del conocimiento científico hacia políticas públicas y actuaciones orientadas a proteger la salud de la población”.
Dra. Ana Cañas, directora del CNSA–ISCIII Fitch
Un paso adelante para conectar salud y medio ambiente
La firma de este acuerdo consolida una línea de colaboración orientada a abordar la salud respiratoria desde una perspectiva integral, en la que la evidencia científica, la calidad de los datos ambientales y la educación de la ciudadanía se refuerzan mutuamente.
En un contexto marcado por el cambio climático, la contaminación atmosférica y el aumento de los riesgos ambientales para la salud, la cooperación entre organismos científicos y organizaciones sociales resulta esencial para generar conocimiento, mejorar la percepción del riesgo y trasladar la evidencia científica a soluciones preventivas con impacto real en la vida de las personas.


